Savbia
Es un proyecto artístico que nace de una pregunta sencilla: cómo volver a conectar con lo esencial en un tiempo marcado por el ruido, la prisa y la separación.
Su origen comienza gracias a la colaboración del Consorcio de la Ciudad de Toledo, que impulsa las primeras intervenciones de esta línea de trabajo en espacios patrimoniales de la ciudad, concretamente en los jardines de la iglesia de San Lucas. A partir de ahí, el proyecto se desarrolla como una investigación abierta sobre la relación entre naturaleza, materia y conciencia colectiva.
Madera, mosaico, luz, espejo y elementos orgánicos conviven en obras que dialogan con el entorno y proponen una mirada más atenta sobre lo que nos rodea. Cada pieza parte de materiales reales, marcados por el tiempo, para transformarlos en símbolos de unión, memoria y renovación.
Las primeras obras de SAVBIA son Constelación del bosque interior y Abrazo de luz: un lugar para encontrarnos, dos propuestas diferentes unidas por una misma intención: crear espacios que inviten a la contemplación, al encuentro y a recordar que formamos parte de algo mayor.
Constelación del bosque interior es la obra que inaugura el universo SAVBIA. Nace del encuentro entre materia natural y gesto artístico, uniendo madera, fibras, mosaico y elementos simbólicos en una instalación que invita a mirar hacia dentro. La pieza propone un paralelismo entre el bosque y el ser humano: ambos contienen redes invisibles, ciclos de transformación y una inteligencia silenciosa que sostiene la vida. A través de formas orgánicas y texturas vivas, la obra nos recuerda que la naturaleza exterior también habita en nuestro interior. Con el número 43, formó parte del Certamen de Patios de Toledo que tuvo lugar durante la celebración del Corpus Christie de 2025.
Fotografías cedidas por José Hernández: https://www.instagram.com/joseherfer1/
Abrazo de luz: un lugar para encontrarnos es una instalación inmersiva concebida como símbolo de unión en un tiempo marcado por la polarización. La obra toma como base la geometría del tetraedro estrellado, una forma ancestral asociada al equilibrio entre fuerzas complementarias. Recubierta de espejo y activada por la luz del entorno, la pieza multiplica reflejos y envuelve al visitante en una atmósfera cambiante donde todos pasan a formar parte de la obra. Su intención es sencilla y profunda a la vez: recordarnos que, más allá de nuestras diferencias, compartimos un mismo espacio, un mismo tiempo y la necesidad de volver a encontrarnos.




